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Diferencias entre pieles secas y grasas

Tipos de pieles y tratamientosNo todas las pieles son iguales, por lo que mantenerlas sanas y cuidar de ellas depende del tipo de piel que se vaya a tratar. Las diferencias entre las pieles, más concretamente entre las pieles secas y las grasas, hacen que la forma de atenderlas sea específica para cada una de ellas. Una piel sana es un primer paso para una piel hermosa y la belleza de la piel, una excelente carta de presentación de la persona. Los distintos tipos de piel se ven afectados también por otras causas que la desmejoran de formas diferentes. Así pues, conocer la piel propia es el principio para aprender a mimarla, ya que nadie cuenta con una segunda piel.

Conocer la piel para cuidarla

Al cuidado de la piel se dedican muchas personas. Primero, quienes la llevan puesta, es decir, cada persona se interesa –o debiera– por el cuidado de su piel. Pero además existe un amplio grupo de profesionales interesados no solo en su propia piel, sino en mejorar el aspecto y la salud de la de los demás.
Los dermatólogos, por ejemplo, recuerdan que el cuidado de la piel no es solo una cuestión de buena elección de productos y tratamientos, sino también de llevar una vida saludable.

• Alimentación equilibrada
• Deporte
• Descanso
• Beber agua
• Reducir o eliminar el consumo de alcohol y tabaco
• Protegerse de las condiciones ambientales y las altas temperaturas

Para los dermatólogos, al igual que para los profesionales de la belleza, la forma más eficaz de cuidar la piel es conocerla, saber qué tipo de piel se tiene y cómo se debe cuidar específicamente ese tipo.

Diferentes tipos de piel

Existen diferentes tipos de piel según su espesor, su morfología y la forma en la que ésta secreta o expulsa las grasas u otros fluidos corporales.
Respecto al carácter secretor de la piel, las pieles pueden ser divididas en varios grupos. Las pieles grasas y las secas son dos de los grupos, pero además pueden encontrarse pieles mixtas, que cuentan con algunas de las características propias de las dos anteriores, pieles normales o pieles deshidratadas, entre otras.

En ocasiones las características de algunas de estas pieles son tan similares y sus diferencias tan difíciles de percibir, que es posible llegar a confundir los tipos. Siempre se puede consultar la opinión de expertos, dermatólogos o profesionales del mundo de la estética, para despejar dudas y saber a ciencia cierta cuál es el tipo de piel que se tiene.

Pieles grasas y pieles secas

La principal diferencia entre la piel grasa y la seca es que la primera secreta grasa en exceso –llegando incluso a obstruir los poros– mientras que en la segunda, las glándulas sebáceas casi no producen grasa.
Los poros son mayores y más visibles en las pieles grasas, mientras que en las secas son pequeños y en ocasiones casi imperceptibles.

La higiene en las pieles grasas debe ser mayor y más concienzuda que en las pieles secas, debido a la continua secreción de grasas.
La piel seca necesita del uso de aceites para protegerla y el proceso de envejecimiento es más acelerado que el de la grasa. Esta última, por su parte, requiere de una constante hidratación.

Pieles secas y pieles grasas llevan procesos distintos de envejecimiento y requieren de cuidados diferentes. Conocer la propia piel es el primer paso para mantenerla cuidada.

Imagen de starush – Fotolia.comSimilar Posts:

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